Arquetipos
Un arquetipo es un reparto de los 18 NdP iniciales, ya elegido. Sirve para no empezar la ficha mirando una lista de 51 habilidades sin saber por dónde arrancar: elegís uno, lo copiás y jugás.
No son clases ni un sistema aparte. Son las mismas habilidades del manual y los mismos NdP que da la creación de personajes. Un arquetipo no te ata a nada: podés cambiar cualquiera de los tres números, o repartir a mano desde cero, y no perdés nada por hacerlo.
Tampoco traen equipo ni ambientación. Un Guerrero medieval y uno de ciencia ficción reparten igual y compran distinto, así que el equipo sale de la tabla de tu era con el presupuesto inicial que te toque.
Los arquetipos
Disciplina militar: aguanta la línea, cubre al de al lado y no se cansa.
Todo al ataque y nada a la defensa. Asusta antes de golpear y aguanta lo que le devuelvan.
Entra sin que lo vean, abre lo que esté cerrado y miente con la cara derecha.
Resuelve a distancia, elige la posición y se va antes de que lo alcancen.
Con magia
Solo si tu mesa juega con el módulo de magia. El Nigromante es un Invocador especializado: reparte distinto porque trabaja con cuerpos, pero lo que lo define de verdad es la escuela que elige.
Pelea de cerca con una divinidad detrás. Su palabra pesa tanto como su escudo.
Sostiene al grupo con las manos y con la fe: cierra heridas y pide milagros.
Estudió los gestos y los combina. Su reserva de Prana es su munición.
Trae criaturas de otro plano y las ata a un Ancla mientras le duren las órdenes.
Un invocador de la escuela de Nigromancia: sabe de cuerpos porque trabaja con ellos.
Después del arquetipo
Los nueve reparten dentro de las habilidades que imprime la ficha reducida, así que se copian sin escribir un renglón a mano.
Los NdP son el esqueleto, no el personaje. Quién es lo terminan de decir los dos trasfondos y las dos personalidades, y ahí no hay atajo: esos se eligen.
Desde la primera tirada el arquetipo deja de importar. Se progresa habilidad por habilidad, así que dos Guerreros que jugaron tres sesiones distintas ya no se parecen en nada.